Excelente artículo de Diego González … Doña Bárbara y la siembra del petróleo (en tiempos de Black Lives Matter)

Doña Bárbara y la siembra del petróleo

(en tiempos de Black Lives Matter)

Diego S. González

Junio 2020

A Saúl Rivas Rivas y Casimira Monasterios, grandes luchadores venezolanos que he tenido el honor de conocer…

Doña Bárbara es una referencia obligada para todas las venezolanas y todos los venezolanos. Me mandaron a leerla en 6to grado y, posteriormente, en quinto año.  No podía ser de otra manera, se trata de una de las más reconocidas novelas venezolanas, yRómulo Gallegos es uno de nuestros más grandes escritores, si no el más grande novelista venezolano.

Asumo el reto de releerla y me encuentro este párrafo en la primera página: “… es uno de esos hombres inquietantes, de facciones asiáticas, que hacen pensar en alguna semilla tártara caída en América quien sabe cuándo ni cómo. Un tipo de razas inferiores, crueles y sombrías…”, lamentablemente este no es el único comentario de este estilo en Doña Bárbara ni en la obra de Gallegos.

Alberto Adriani es conocido por su frase de “sembrar el petróleo”, expresión que suele atribuirse a Arturo Uslar Pietri, uno de sus amigos, que la hizo suya. Armando Rojas, en el prólogo de la edición de la Biblioteca Ayacucho, Textos escogidos, lo describe como un “eminente venezolano” que sostuvo una “lucha por una Venezuela afincada en sólidas instituciones, donde una economía fundada en principios científicos desplazara a la improvisación, a la desidia y al despilfarro”. Adriani es muy citado, es, a fin de cuentas, puesto como una de las “mentes brillantes” de Venezuela. No en balde, un municipio del Estado Mérida, cuya capital es El Vigía, y un instituto universitario llevan su nombre. Según nos cuenta Armando Rojas, Adriani no escribió libros, solo artículos en periódicos y revistas.

En uno de los artículos de los Textos escogidos,sobre cuáles serían las migraciones convenientes para la nación, en cierta parte dice así:

“El peligro negro es el más grave y su solución es más difícil. Ya Venezuela tiene una población negra considerable, que no es conveniente1 tratar como de raza inferior. Por otra parte, sería difícil rechazar inmigrantes negros de los Estados Unidos. Se podría tal vez proceder de otra manera con los negros antillanos que tienen un nivel inferior al de nuestros nacionales y que, aun cuando puedan favorecer temporalmente nuestra prosperidad económica, serían un elemento nocivo de nuestra vida intelectual, social y política.

Por muchas razones el negro ha sido, en los países americanos, un factor de deterioración cuando las razas se han mezclado o de desorden cuando han permanecido separadas (…). Un aumento sensible de la población negra podría turbar el desarrollo normal de nuestras instituciones democráticas y de toda nuestra vida nacional, y sobre todo, comprometer gravemente nuestra unidad moral”.

Y sigue:

“Hay también razones de política internacional que deben imponerse a nuestra atención. Se observa que los Estados Unidos han sido, hasta este momento, especialmente duros, casi sin escrúpulos, con los países habitados por negros, como Haití y Santo Domingo, que, por otra parte, se han mostrado los más desordenados. Los americanos tienen ciertos prejuicios contra la raza negra y no colaboran gustosos ni con sus compatriotas de esa raza. Es de creerse que los yanquis se mostrarán inexorables con pueblos habitados por razas que consideran inferiores, como la negra, o eventualmente enemigas, como la amarilla. (…) De ninguna manera nos conviene, pues, esta mano de obra que, por razones económicas, prefieren las grandes empresas capitalistas…2

Estas observaciones de Adriani son, sin lugar a dudas, racistas. Además reverenciales ante el racismo de “los americanos”. Es increíble que, sin haber publicado ningún libro, los textos escogidos de Adriani tengan ya Seis ediciones, contemos que el lugar de donde sacamos esta cita es de Biblioteca Ayacucho, que vendría siendo la Séptima edición que recibe Adriani, hasta 1998.

Se preguntaban en estos días en una de mis clases virtuales si había racismo en Venezuela. Hay bases. El resto lo dejo a libre interpretación.

1 Las negritas son nuestras.

2 Adriani, Alberto (1998). Textos escogidos, Biblioteca Ayacucho, Caracas, págs. 86-87.

NOTA TVLECTURAS: Puedes ver una entrevista de 2019 a Diego Gonzalez en la Banda de Programación #13 de TVLecturas, Los libros que no nos mandaron a leer. Este artículo se reseña en el programa La Librería Mediática del sábado 4/7/20 a las 9:00 am por VTV.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s